Novelas ligeras en español

martes, 6 de septiembre de 2016

Kujibiki Tokushou Musou Hāremu ken capitulo 5

— Recolectar las monedas de cobre será más y más peligroso pronto.

— También creo eso, como el número de monedas de cobre empieza a ser menos y menos. Tenerlas será muy peligroso.

— Necesitamos deshacernos las monedas de cobre que tenemos ahora, yo lo arreglare.

— Entiendo.

Había dos hombres teniendo una conversación.

— ¿Querido cliente?

— ¿Uuwaa?

— ¿Qué sucede querido cliente? Miro a la puerta como si se la quisiera comer.

— Ah, no es nada.

La voz que escuche venia del otro lado de la puerta, para ponerlo en simples palabras, vino de fuera del restaurant.

— Lo siento, de repente recordé algo urgente que necesito hacer

— Pero la comida……

— Vendré de nuevo.

Habiendo dicho eso, salí de la tienda. De en medio de diferentes voces charlando, trate de encontrar la voz que había escuchado antes.

Mientras escuchaba música, había mucho ruido que venía de ella – por ejemplo el sonido de la batería. Para solo escuchar el sonido de la batería, me enfocaba solamente en el sonido de la batería.

— Esto es realmente beneficioso pero también es muy problemático.

Hasta que por fin encontré la voz que había escuchado antes. Así que seguí la voz. Estaban las dos personas de antes y ellos continuaban su conversación. Por eso, cuando los estaba buscando dependía de sus voces. Después de pasar por varios callejones, llegue al lugar que no parecía muy popular.

Repentinamente la voz se hizo pequeña.

— ¿Me pregunto si habrán entrado a un edificio?

Mire a los alrededores. Por la parte de atrás del callejón había varios edificios. Me pare enfrente del edificio y puse mi oído en la puerta. Mientras hice eso hasta el quinto piso, finalmente encontré las voces de los dos hombres de antes.

— ¿Esto es todo verdad? ¡Está bien! Me llevare toda esta noche. Y me reagrupare con los otros en la otra ciudad y llevare esto a la locación de la fundición.

— Oye, ¿cuánto crees que haremos con esto?

— Basándonos en el actual precio del mercado… cuando lo derritamos antes de venderlo, obtendremos dos veces el valor actual.

— ¡Uhee! Eso es incluso más que antes ¿no es así? Entonces estas diciendo, que conseguiremos el doble de ganancia de las monedas de cobre que tenemos aquí ¿verdad?

— Así es.

— ¡Uuhhaaa!

De su conversación que escuche antes, eso suena muy peligroso.

— ¿Ellos derretirán las monedas de cobre y lo venderán como materia prima?

No importa cuál sea el país, está prohibido hacer eso con las monedas que el gobierno ha distribuido. Ese tipo de cosa es un crimen grave. Estoy pensando en interrumpirlos, pero prestando atención a su conversación. Parece que tienen más colaboradores y socios.

Incluso si tomo acción ahora, no sería más que pisar la cola de la lagartija.

—……

Memorice el lugar y la ruta, y deje la escena después de eso.

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— Este es el lugar ¿eh?

Por la información que obtuve preguntando a las personas alrededor de la ciudad, el lugar al que había llegado era la oficina pública. Cuando pregunte por algo parecido a la policía, donde los criminales eran traídos ante la justicia, este era el lugar al que me dijeron que viniera.

— ¡Detente! ¡Quien está ahí!

Justo como la primera vez que llegue a esta ciudad, un soldado armado dijo eso mientras apuntaba su lanza a hacia mí. Bueno, eso es de esperarse, había hecho también mi propia preparación también. Saque el abanico que obtuve de la princesa Helena, y se lo mostré al guardia.

— Soy enviado de la princesa Helena, me gustaría ver a la persona a cargo.

— ¿La princesa Helena-sama? Espera, ¿eso no es la cresta real de la princesa Helena? Por si fuera poco es genuina.

Usando magia (o algo parecido a eso) el guardia confirmo la legitimidad del abanico, y actuó completamente diferente de como lo había hecho hace unos momentos.

— Por favor espere un momento, les hare saber de su visita inmediatamente.

— Aah.

El guardia entro rápidamente mientras yo espere ahí por unos momentos. Aproximadamente alrededor de 10 minutos el guardia regreso.

— Gracias por esperar. Arumoss-sama lo espera adentro. Por favor pase.

El guardia me dejo pasar por la puerta y entre al edificio.

Siguiendo al guardia, llegue a la habitación donde los deberes oficiales se llevaban a cabo. Ahí había un hombre mediana edad que tenía buena apariencia. Cuando el hombre se dio cuenta de mi presencia, se levantó e hizo una expresión seria.

— Yo soy Kefka Arumoss

— Yo soy Yuuki Kakeru

— Ese nombre es un poco extraño para mí pero, ¿cómo te debería de llamar?

— Llámame como gustes.

— Bueno entonces te llamare Kakeru-sama. Tú eres enviado por la princesa Helena, ¿es eso cierto?

— Aah, esto es la prueba de eso.

Mintiendo por segunda vez. Sostuve un poco de culpa dentro de mi corazón pero la enterré y le enseñe el abanico de la princesa Helena.

— Ciertamente este es el abanico de la princesa Helena Theresia Mercury. Disculpe por ser grosero. No tenía intención de dudar de ti, pero como el guardia dijo que estabas vestido de una manera extraña, entonces necesitaba estar seguro.

— Está bien.

Ya tenía expectativas de que dudaran de mí, era por eso que había traído el abanico en primer lugar.

— Más importante que eso, tengo un asunto importante del cual hablarle.

— ¿Qué tipo de asunto puede ser?

— Hay alguien que está recolectando las monedas de cobre y las está fundiendo.

— No puedes bromear con un asunto así.

La complexión de Arumoss repentinamente cambio.

Era seguro que con este tipo de incidente, ese tipo de expresión que acaba de hacer Arumoss podía ser entendida.

— Esto no es una broma.

Le conté de las cosas que había visto y escuchado.

La cuestión del cambio insuficiente en el restaurant, y de la conversación de los dos hombres que había seguido. Le explique todo a Arumoss exactamente como había sucedido.

— Había recibido un reporte de la disminución de las monedas de cobre. Había pensado que era por la fluidez de los negocios, ya que esta ciudad es frecuentada por vendedores ambulantes.

— Ya que esto sucediendo, ¿no sería malo si no se toma alguna acción?

— Estas en lo correcto. Por cierto, ¿la princesa Helena sabe acerca de esto?

— No, ella no lo sabe.

A decir verdad no sabía qué tipo de reacción tendría la realeza si se entera de esto.

— Solo lo que le dije a la princesa fue que encontraría el problema de la disminución de las monedas de cobre.

Se lo dije agregando una blanca mentira.

— En ese caso, necesitamos hacer algo. Alterar el dinero de cualquier forma es un crimen muy grave. Nos encargaremos del castigo después de que capturemos a los culpables.

— Así es.

— Debería de llamar a las tropas.

Arumoss aplaudió tres veces.

*pata pata pata*

Podía escuchar los pasos del soldado. Había tres soldados armados los cuales entraron a la habitación.

¿Solo tres personas? No será suficiente pero es algo.

De cualquier caso necesitamos hacer algo porque ahí había varios enemigos. Yo solo no sería capaz de atraparlos a todos.

Mientras pensaba eso.

— ¡Capturen a ese hombre!

— ¿Ah?

Por ser muy repentino, no pude entender que había pasado. Uno de los soldados me atrapo y me esposo por detrás.

— ¡Tuuu!

— Lo siento, pero así son las cosas.

— ¡Eres uno de ellos!

— Así es.

— ¿Por qué estás haciendo esto?

Le pregunte a Arumoss mientras estaba inmovilizado.

— Para ganar algo de dinero por supuesto. Originalmente los oficiales que tenemos cierto poder en la ciudad, recolectamos el dinero dañado, lo cambiamos y lo reconstruimos en un dinero decente. Podemos manejar libremente este tipo de cosas, ¿no es un delicioso “derecho”?

Arumoss se rio maliciosamente.

Que risa tan repulsiva.

— Como pensé no importa como lo haga el resultado sigue siendo delicioso. Además empecé a colaborar con un hombre detrás de escena. ¿Pero quién iba a pensar que la princesa Helena pondría sus ojos en este asunto?

—……

— Sin embargo, parece que el viento sigue soplando de mi lado. Parece que la princesa aún no sabe de este incidente. En otras palabras, me desharé de ti aquí, y seguiremos recolectando las monedas de cobre y forjaremos una nueva, y recobraremos la cantidad de la moneda de cobre. Lo lograremos de alguna manera. Y lo continuaremos haciendo…

—……

— No tengo ningún resentimiento hacia ti.

Dije eso con una voz fría que incluso yo me sorprendí un poco.

Arumoss estaba sorprendido, “De qué carajo está hablando” estaba escrito en su cara.

— ¿A qué te refieres con eso?

— Esto es a lo que me refiero…

Me levante.

Estaba esposado por detrás, pero me levante normalmente.

— ¡Hnngg!

Puse algo de energía en mi cintura y rompí las esposas.

Las esposas estaban hechas de hierro, pero me las arregle para romperlas fácilmente. Arumoss estaba mirándome con sus ojos sobresaliendo. El me miro como si yo hubiera hecho algo imposible.

La mirada que tiene en su cara también es irritante.

— Parece que será mejor empezar por capturarte.

¡Hora del Castigo!
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